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© 2007 Red de Tortugas Marinas de Costa Rica |
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Peticion
Señor Presidente de la República Dr. Oscar Arias Sánchez
¡No permita la destrucción del Parque Nacional Marino Las Baulas de Guanacaste!
¡El Parque Nacional Marino Las Baulas es para las baulas y para todos los costarricenses!
Estimado Señor Presidente:
Por este medio, los abajo firmantes expresamos respetuosamente nuestra gran preocupación por la sobrevivencia de la tortuga baula y la amenaza que representa la pretensión de urbanizar y construir complejos turísticos dentro del Parque Nacional Marino Las Baulas, en Guanacaste.
La tortuga baula es una especie que se encuentra en peligro crítico de extinción. Sus poblaciones globales han sido reducidas más de un 90% durante los últimos 20 años, y bien podría extinguirse en el Pacífico Tropical Oriental en pocos años si no la protegemos. El saqueo desmedido de sus nidos, la destrucción de su hábitat por el desarrollo de infraestructura en sus playas de anidación así como su captura y muerte durante operaciones pesqueras en alta mar son sus principales amenazas.
Costa Rica tiene un papel protagónico para garantizar la conservación global de la tortuga baula. Actualmente, las playas del Parque Nacional Marino Las Baulas conforman el sitio de anidación más importante en toda la costa Pacífica del continente americano. Debido a su importancia y siguiendo las políticas de conservación que nos caracterizan, Playa Langosta, Playa Grande y Playa Ventanas fueron declaradas Parque Nacional por el gobierno de Costa Rica mediante Decreto Ejecutivo en 1991 y luego por Ley No. 7524 del 10 de julio de 1995.
Además Costa Rica, acorde con su imagen internacional como país líder en materia de conservación y uso sostenible de sus recursos naturales, ha manifestado su compromiso de proteger esta especie en diversos foros, convenciones y tratados internacionales a los cuales se ha adherido, tales como:
• 1974 - Convenio sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestre (CITES).
• 1994 - Convenio sobre la Diversidad Biológica (CBD).
• 2001 - La Convención Interamericana para la Protección y Conservación de las Tortugas Marinas (CIT).
• 2007 -Convención de Especies Migratorias (CMS).
A pesar de estos logros, actualmente la integridad ecológica del Parque Nacional Marino Las Baulas está más amenazada que nunca. Según su Ley de creación, el Parque Nacional comprende una franja de 125 metros sobre la línea de pleamar, la cual debe ser protegida de cualquier intervención humana. Dado que 75 metros de esta franja están en manos privadas, la ley dispone que el Ministerio de Ambiente y Energía deba proceder a adquirirlas, regresándolas a manos del Estado. Se inició un proceso legal con este fin desde diciembre del 2004, pero debido a trámites burocráticos e interpretaciones improcedentes de la ley, el gobierno aún no ha finiquitado las adquisiciones. Como resultado, la presión del sector que pretende utilizar con fines comerciales y urbanísticos la playa de anidación, y que está compuesto principalmente por inversionistas extranjeros que sueñan con amasar fortunas mediante bienes raíces, ha crecido exponencialmente, en particular con la propuesta reciente de desarrollar esta franja bajo un Reglamento de Zonificación, aprobado por la Municipalidad de Santa Cruz, que pretende dar permisos de construcción dentro del Parque.
Lamentablemente, como está ampliamente demostrado en nuestro país, las municipalidades carecen de voluntad política y capacidad técnica para hacer cumplir regulaciones ambientales.
Hace poco más de un año, la Procuraduría General de la República confirmó que los terrenos pertenecen al Parque Nacional (C 444-2005, Recibido MINAE 12 de Enero, 2006), y por lo tanto, el Ministerio de Ambiente y Energía está en el deber de proceder según la Ley y adquirir las propiedades privadas dentro de los linderos. La comunidad internacional ha aportado aproximadamente cinco millones de dólares para apoyar este proceso, y continuará aportando más fondos para adquirir todas esas tierras, a precio de avalúos oficiales, de modo que el Estado no tenga que asumir estos pagos. Sin embargo, la adquisición de terrenos dentro del Parque Nacional está casi paralizada. ¿Por qué? ¿Pueden esperar las tortugas Baulas más tiempo, simplemente para que en Costa Rica se respete la Ley y las resoluciones de la Procuraduría? ¡NO!, ¡NO PUEDEN! ¿Deben tener prioridad inversionistas extranjeros sobre un recurso que nos pertenece a todos los costarricenses y del cual los miembros de las comunidades costeras han aprendido a hacer uso bajo modelos sostenibles de uso como el ecoturismo? ¡TAMPOCO!
La integridad ecológica de las playas más importantes de anidación de tortuga Baula en la costa Pacífica del continente americano descansa totalmente en las manos de Costa Rica.
Los responsables de esta misiva en calidad de miembros de la Red Nacional de Conservación de Tortugas Marinas de Costa Rica, expresamos nuestra oposición a cualquier plan comercial y urbanístico dentro del Parque Nacional Marino Las Baulas, porque el conocimiento científico acumulado en años de esfuerzos de conservación, evidencia el irreparable deterioro que estas actividades infringen en estos delicados habitat de anidación de tortugas marinas. Por lo tanto, reconociendo en usted un líder mundial que ha llevado a Costa Rica a los niveles más respetados y tomando en cuenta los objetivos de la Iniciativa Paz con la Naturaleza que promueve, le instamos a interponer sus buenos oficios para asegurar la adopción estricta del principio precautorio, que se de continuidad al proceso de adquisición de terrenos que son parte del Parque Nacional Marino Las Baulas, salvar a la tortuga baula de la extinción, y mantener el reconocimiento mundial de nuestro país en pro de la conservación de los recursos naturales.
¡Aún podemos salvar nuestro Parque Nacional Marino las Baulas, y por ende a la tortuga
baula de la extinción, pero debemos actuar
YA!